sábado, 29 de noviembre de 2014

EL HERMOSO MARISCAL DE AYACUCHO



A LOS 500 AÑOS DE CUMANÁ 


Dedicada a todos mis paisanos los Sucrenses y a mis amigos cumaneses y residenciados: Felipe Meneses, Carlos Ysaba López, el pintor Frank, Enoe Oropeza,Odila Marquez C, el pintor Luis Caraballo y hermano, Gregorio José Lunar Marval,Celina Salazar, Eloy Bermudez, Efraín Valenzuela, La Directora de Cultura Omaira Gutierrez y al actual Gobernador del Estado Sucre Prof. Luis Acuña.

EL HERMOSO ANTONIO JOSÉ

Antonio José de Sucre paladín inmortal
en tus sienes Mariscal brillan laureles
la ciencia de la guerra y la virtud como tal
tu hermosura de titán y nobles placeres

Tu cuna sucrense fue de dioses terrenales
la ufanía de tu puño blandió plata brillante
el gesto heroico despejando tantos males
tus pasos justicieros de caballero amante

Castillo fortificado con doble armadura 
el pecho joven de la patria enamorado 
el jinete aguerrido, su tez recia y madura
el Abel de América, el mejor soldado

Brillan tus ojos puestos en la primogénita
la novia azul con sus peces y corales
el castillo de san Antonio la evidencia
de tus correrías, travesuras y andares

Sucre hombre ilustrísimo, luz del sol
todavía paseas montado en tu caballo
corres por la perimetral con esplendor
fulgurando como deslumbrante rayo

Hoy desde el castillo miras triste a Cumaná
sumergida en la miseria de algún escollo
sin siembra y cosecha de algún dulce maná
perece lánguida en su atrasado desarrollo

Es tu embargo querido libertador furiente
expiras esperando el crecimiento cumanés
estático su dolor en la tosquedad indiferente
impertinente recula al derecho y al revés

¿Habrán esperanzas para tu novia moribunda?
quizás haya quien en su platónico desliz
gobernando en su gestión fructífera sobreabunda
el fuero adusto de un progreso a su cariz

Imborrable sea a tu nombre que emancipa
el paladín de oriente cobijado de gloria
al lustro de su valor heroico que anticipa
vítores de eterna grandeza a su memoria.


FLORIDA

Ayer la vi lozana como flor de apamate
hacía sonreír a la hierba y al mastranto
endulzaba la miel del árbol retórico
era la reina del "papelmate"

Sobrecogía corazones en rica atadura
la piel henchía de sueños de noche
crujiente el desvelo se hacía insomne
la luna fungía en tersa cordura

Pensó que su juventud era eterna
llenó la copa de miel y vino de uva
la sombra de su espejo decoró su vida
olvidase que todo merma

Todo en la vida es vanidad presunta
alquila la lozanía y hasta arrugas
bebe el color del cielo y de la tierra
y todo lo que más presumas

Hoy le veo atada triste a las palabras
la belleza marchita, el esqueleto quebrado
porque la victoria del tiempo exhala
todo lo que el hombre ha amado

Florida el tiempo rompió tu primavera
seco el cántaro surtido de fresca agua
ha pasado efímera la frescura de tu era
se ha convertido en una vil aguada


Te veo mirándote en la sombra del espejo
curtiendo de humo negro tus pestañas
llorando lo que se ha marchado lejos

llorando lo que se extraña
EL ZAMURO ES MI AMIGO

En lo alto del azul veo romper el vuelo del Zamuro
rasga el cielo con su negro tiñendo la distancia
parece una flor negra con alas franca
blandiendo brazos de un hombre duro

Regurgita su penar hecho de larvas funestas
negro pinta el aciago día con oscura apariencia
negro resuella su matriz en turbia condena
negro dibuja el matiz de azabache apariencia

Mas no lo veo desligarse de su incumbencia
limpiando la aurora, deja que las flores florezcan
limpiando las malas guerra de la incongruencia
limpiando despojos de la inconsciencia


Un zamuro es un ciudadano ejemplar, un político, un soldado del sol, mucho mejor que aquellos que dicen llamarse hoy guardianes del desarrollo de una nación. Si los zamuros hablaran, muchas malas obras llegarían con su olor putrefacto al olfato de los buenos ciudadanos.

MI DULCE DROGA

MI DROGA
Snezhana Royce
Esa mujer que pasa anochecida por la calle
tuerce por la esquina y da con mi casa
deja el aire con mistura mentolada
embruja instintos con cada detalle

Esa mujer esta más buena que la vida
es arena de desierto que ciega cordura
sutura pasión a la par que suspira
atando la mía su densa premura

No dejo de pensar en su terso corpiño
un párrafo redundante posa donde quiera
tomarla de la tierra, beberla como agua
como pudiera o como tenerla quisiera...

De tanto pensar que siempre me tiene
un hoyo profundo expelen las memorias
tambor sin cuero resuena y entretiene
vasto candor con ensañada euforia

A pesar de todo la amo, está en las sienes
dibujando sueño que vuela atropellado
es pantalón con remiendo ahuecado
deseo que se espera y nunca viene

No me detengo brusco al denso precipicio
mas quiero hundirme a su hondo desfiladero
morir consolado en sus brazos prefiero

'Ah! ella es mi dulce droga, 
mi gran vicio atesora.

LA VIDA DE UN TRISTE



Triste tonelada de pesar que apuñala
el hito de un lamento encumbrado, quedo
la sonoridad del alarido, derrotado, lerdo
el desandar del caminante sin camino

Triste la soledad triunfante en el ocaso
tejiendo batallar con las manos rotas
deletreó la interfaz ominosa de un olvido
anudó el rostro demudado en el recuerdo

Triste desanda sin retorno a su desidia
varado en el pecio del dolor que no ha partido
vaga en las olas muertas de un mar dormido
volando en un cielo seco y renegrido

Triste ve la vida anclarse en la tragedia
hundido el rostro entre lágrimas reacias
alojando el corazón en retazo compungido
el espíritu doblega derrotado a lo fingido

EL PROCESO



El proceso de quererte fue una margarita
un amor amarillo y verde
en las noches lucía verde como las algas marinas
en el día amarillo como la luz del ocaso

El proceso de quererte se fue deshojando
el amor amarillo y verde tendió a desteñirse
fue una tristeza de colores secos
en la noche florecía oscura y aterida
en el día 
era parda como árbol en otoño

El proceso de olvidarte fue un el invierno
el recuerdo afloraba 
como cien primaveras juntas
de noche incendiaba los motivos en la ausencia
de día intentaba asfixiarme con la margarita

Mientras llovía
florecía el entorno de sus caricias muertas
llovía y lloraba
era una lluvia de lágrimas perdidas, resecas.

El proceso de quererte jamás retornó
lo único que volvió 
fueron las ganas de olvidarte